Mi proceso creativo, o algo así

Hoy voy a intentar, como ejercicio mental, algo que no he hecho antes: explicar cómo y por qué cambio de idea respecto a qué dirigir y con qué sistema. Para mantener un hilo conductor, pondré como ejemplo la partida que actualmente estoy preparando.

Por cada color, un sistema y una ambientación.

1. La idea

Normalmente parto de un concepto de partida, por ejemplo: quiero dirigir algo de Espada y Brujería. Suele ser algo así, una idea amplia no muy definida. Este concepto puede ser también que coincida con una ambientación, o un tono de partida: quiero dirigir en Dark Sun o quiero dirigir una partida donde los personajes luchen por sobrevivir.

2. La investigación

Una vez que tengo esto claro, me voy a TV Tropes y echo un buen rato explorando los tropos alrededor del género, de la idea, de la ambientación… hasta que doy o bien con un tropo que me enamore o con una lista de situaciones para tropos que resuene en la misma nota que la idea original. En este caso me podrían servir de mucha inspiración: Sword & Sorcery, Fantasy Kitchen Sink y Fictional Culture and Nation Tropes. Durante este paso suelo hacer criba de lo que no quiero, por ejemplo quiero fusilar la Era Hyboria porque no me gusta como ambientación para jugar, así que me voy a los tropos que tocan en esa escala pero precisamente porque es lo que no quiero hacer.

3. El sistema

Es en ese momento donde, por norma, empiezo a cavilar sobre qué sistema podría encajar con esa idea. Y aquí entra en juego una de mis cuestiones más personales, y es que soy de los que piensa que cualquier sistema no vale para dirigir cualquier juego. En este caso descarto inmediatamente los más heroicos donde se espera que los jugadores sobrepasen situaciones impensables, por ejemplo: Dungeon World, Savage Worlds, FATE o 13th Age; como tampoco quiero irme al detalle, descarto también los muy simulacionistas, como GURPS, CdBe o Burning Wheel. Y ya empiezo a ver por dónde quiero que vayan los tiros. Quiero algo que meta presión desde el sistema a los jugadores pero que les dé cierto margen en la ambientación.

4. Intento nº 1

Mi primera apuesta es Barbarians of Lemuria. Principalmente porque es un juego cómodo de dirigir, tiene pocas reglas, va muy (más que ninguno, diría) al género y le tengo ganas. Y esto último, obviamente, pesa bastante. Así que me pongo manos a la obra y lo disecciono todo lo que puedo en busca de cosas que cuadren y descuadren con mi idea original. Normalmente durante esta fase me dedico a buscar análisis del juego y comparaciones entre ediciones, etc. en busca de posibles gazapos que a mí se me hayan pasado por alto. Un clásico son los [Sell/Unsell me] de rpg.net, donde tanto fans como detractores destripan los juegos y sistemas.

5. La ambientación

En cuanto a dónde dirigir, la Lemuria de BoL me es muy genérica e insuficiente para lo que yo quiero, y mientras buceaba en TV Tropes y le daba vueltas a la idea de ambientar la partida en Blangadés y Myanmar me encuentro con que Dark Sun no encaja nada mal en mis planes. Lo anoto.

4b. Intento nº 1, Fracaso nº 1

Empiezan a aparecer problemas: BoL busca emular un tipo de refriegas en las que el grupo, con algo de suerte, puede barrer a unos 30 enemigos del tipo escoria. Mal. Si quiero dirigir en Dark Sun no quiero que un jugador se cepillen en un asalto a diez templarios, al contrario, quiero que un encuentro 1 vs 1 sea duro y correoso, porque es una ambientación poblada de gente peligrosa, así que el sistema tiene que acompañar ahí.

6. Intento nº 2, Fracaso nº 2

Así que repetimos el punto 3, y después de mucho pensar decido que el Omni System podría ser lo que necesito. De nuevo me pongo con el sistema. Me es insuficiente, pero recuerdo que el Talislanta 5e tenía un sistema de carreras que me llamó mucho la atención en su día, el juego (salvando las distancias) se parece a Dark Sun en cuanto al tipo de personaje que te propone y sigue usando el Omni.

7. Intento nº 3

Me pongo a diseccionar el Talislanta 5e. Todo empieza a encajar, las carreras a elegir me permiten ambientar Dark Sun fácilmente (hay esclavistas, gladiadores, psiónicos, etc.) y no parece muy farragoso.

5b. La ambientación, ahora desmembrada

Empiezo a desmontar la ambientación en pedazos masticables y a reciclarlos en el nuevo sistema. Tengo que añadir que, desde el punto 5 no he parado de leer en paralelo libros sobre la ambientación, artículos, me he unido a las comunidades de turno, etc. Voy a tope con el tema.

8. Intento nº 3, Fracaso nº 3

Choque estrepitoso. Me da por buscar “Talislanta which edition?” y encuentro una comparativa en la inflación de puntos que me manda a una conversación donde demuestran que la 5e está rota, no hubo apenas playtesting y que, donde en anteriores ediciones un PJ inicial comenzaba con una habilidad de combate entre +3 y +5, ahora puede empezar fácilmente con un +15, o un +17, y no están hablando de las típicas picadoras de carne, esas son peores. Lo compruebo. Desgraciadamente es cierto.

9. El impasse

En algún punto me tenía que bloquear. El palo del punto 8 me derrota un poco. Le había echado bastante tiempo al asunto, ya había empezado a hablar con los jugadores del nuevo proyecto, de la ambientación, de cómo iban a ser los personajes. Os hacéis una idea.

5c. La ambientación, Fracaso nº 4

En paralelo con el punto 9, Dark Sun empieza ponérseme cuesta arriba. No tiene nada de malo, pero es que llevo ya muchos chascos y me estoy dando cuenta de que necesito conocer mucho más de la ambientación para poder destriparla lo suficientemente bien como para portarla a otro sistema. Ya de primeras había decidido realizar una serie de cambios drásticos: las razas más clásicas iban a desaparecer para ser sustituidas por culturas humanas, toda la magia sería profanadora y la Alianza Velada daría cobijo a los que supieran leer y escribir y su objetivo sería la preservación del conocimiento a través de las generaciones. Como véis, iba a tope con Dark Sun pero con mi visión particular de Dark Sun.

10. Intento nº 4

Llevo días leyendo, para contextualizarme, cosas sobre Talislanta. La ambientación me mola, no es Dark Sun, pero es muy exótica, y bastante cruel en ciertos aspectos con los jugadores. Así que, en un nada sorprendente giro de los acontecimientos, decido coger el libro gordo azul, la 4ª edición de Talislanta y dirigir con ese sistema en esa ambientación. Ahora toca contarle a los jugadores el nuevo cambio, explicárles el porqué, etc.


Mientras escribo estás líneas el punto nº 10 está ocurriendo. En todo este proceso los jugadores… pues ya sabéis, se han hecho un poco una idea de con qué iban a jugar, cómo iba a ser el sistema, el tipo de partidas que se iban a dar, bla, bla, bla. Y ahora voy yo y les quito el mantel de la mesa rompiendo toda la vajilla. Entiendo que es una gran puñeta.

Así que aquí estoy. Con mis ideas, en gran parte desilusionado porque cada punto de arriba llevaba mucho de mí, porque me he estado poniendo a tope las BSO de Conan, Beastmaster, Deathstalker y demás día sí y día también… y ahora giro de 90º.

Y la cuestión, la base de todo esto, es que el punto 1 ha cambiado solo levemente, mis puntos 3 y 5, aunque ahora estén irreconocibles, siguen manteniendo el mismo espíritu, pero para el jugador, que lleva otra idea, ha cambiado todo.

¿Qué decir aquí?

Obviamente no lo siento lo más mínimo, los 9 puntos anteriores ya han quedado atrás y para mí son parte de un pasado que no va a volver. Eso sí, no descarto retomar la idea de Dark Sun y reavivarla en un futuro, en uno quizás no muy lejano. Yo no soy de deshechar al 100% los planes. Supongo que realmente nadie lo hace nunca. Quizás si la situación fuera diferente echaría adelante las dos partidas, pero hay que jugar con las cartas que se tienen, y yo lo hago lo mejor que sé.

Espero que todo esto, si no ha sido instructivo, al menos os haya resultado interesante.

Enlace para bookmark : Enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.